tuve la oportunidad de jugar a una de las primeras versiones del juego y el control en su momento me parecía tosco, es verdad que Joaquin capturó muy bien la temática de la jam pero de alguna forma la espada larga era un lastre y hacía que jugar fuera una experiencia traumática y nada divertida.
por suerte Joaquin no se vino abajo y supo solucionar el problema e incluso mejorarlo.
el que el juego tenga varios finales hace que sea rejugable y eso es de agradecer.
en cuanto al arte y música todo combina muy bien, enhorabuena!