Me gustó la atmósfera del juego y la idea de usar al pulpo para ayudar a avanzar a la babosa. La mecánica principal me parece interesante, pero durante mi partida sentí que la mayor dificultad no provenía de los obstáculos o puzzles, sino de aprender a dominar correctamente la interacción entre ambos personajes.
En varios momentos entendía perfectamente qué debía hacer, pero me costaba ejecutar la acción de la forma que el juego esperaba. Creo que ayudaría mucho hacer que el movimiento y la conexión entre ambos personajes se sientan más precisos y consistentes, de manera que el desafío provenga de superar los niveles y no de luchar contra la mecánica en sí.
Aun así, considero que la idea tiene bastante potencial y que con algunos ajustes en la sensación de control la experiencia podría volverse mucho más satisfactoria.