Me ha parecido muy interesante el paralelismo entre Saori y la isla de Epstein, el juego hace un comentario político muy relevante a día de hoy, pero no puedo evitar sentir que el tono y la presentación lo muestran de forma irónica. He tenido algunos problemas a la hora de jugar con lo oscuro que es el juego pero fijándome un poco no ha habido más problema y ha sido una experiencia interesante.