El cajón del viejo escritorio es un ejemplo de como contar una historia corta, con principio, final y hasta plot twist, y que tenga sentido. No es fácil. Lo sabe cualquiera que haya intentado escribir algo en su vida.
Para mi lo mejor del juego es la ambientación, muy cuidada tanto en lo visual como en lo sonoro. Creo que se ha conseguido darle un toque emocional a la historia que hace que te impliques con lo que pasa, y que te sientas menos como un espectador externo leyendo un texto, y más como la persona que está descubriendo el pastel.
Y hablando de pastel no podemos obviar la guinda. Un juego de puzzles entretenido y (gracias, dios) no frustrante. Está bien planteado como una pausa entre actos, y no te corta el rollo.
Puede que hasta te piques (yo me piqué, y ahí está mi puntuación para demostrarlo).
En definitiva, un juego que merece la pena probar, especialmente si tienes apetito de algo corto y digerible.