El juego tiene una idea atractiva y un buen potencial gracias a sus mecánicas de control de múltiples zombies y su enfoque en la resolución de acertijos. Sin embargo, la experiencia se ve afectada por la falta de claridad en los controles, los menús y el funcionamiento de las habilidades, lo que dificulta entender cómo jugar al inicio. Además, algunos problemas de interfaz y retroalimentación visual hacen que ciertas acciones y estados de los personajes resulten confusos. Con mejoras en la presentación, los tutoriales y la comunicación visual, la experiencia podría ser mucho más intuitiva y disfrutable.