Gracias.
Tuve una amiga que también se fue; no éramos nada, pero siempre había algo. Pasamos un buen tiempo juntos hasta que se fue de este mundo. Cada día pienso en ella, en la carga que llevaba y en que no pude ayudarla a pesar de estar a su lado.
Mis remordimientos siguen y creo que nunca me perdonaré por no haber estado esa noche que ella se fue.
Pero al menos sé que más gente ha vivido esto y que, a pesar de todo, se puede seguir.
Me ha hecho bastante gracia; me identifico con el personaje bastante. No creo poder merecer ir al cielo por eso; supongo que habrá un espacio en el infierno para mí y para la protagonista del cuento.
Gracias por contar una historia que duele, pero que es humana y verdadera.