Una narración espectacular acompañada de una historia triste, pero muy bonita que me ha hecho pensar en otras tantas historias que he leído y me han marcado.
Los diseños, remanentes de alguna forma, en mi visión subjetiva, de una suerte de Medievil me han gustado mucho.
Mecánicamente, para alguien a quién no le gustan los juegos tipo hordas, pero sí que no le peguen, se ha sentido muy muy bien en todo momento.