Bake Panic es un juego de cocina pero con cosas raras. Hay que hacer pasteles mágicos en una panadería donde los ingredientes se mueven solos, los hornos no obedecen y los clientes son monstruos que piden cosas muy especiales. Cada día los pedidos se vuelven más difíciles y todo se empieza a desordenar rápido. No es un juego relajante, pero sí está entretenido porque te obliga a estar pendiente de todo al mismo tiempo. Si te gustan los juegos donde hay que hacer varias cosas a la vez, este está muy bueno.