Me gustó mucho el videojuego, sobre todo la reflexión final, pero todo el desarrollo también es bonito, como cuando cada objeto te cuenta una pequeña anécdota.
Un departamento, a pesar de ser un conjunto de cosas materiales, su uso diario asocia recuerdos a los objetos y al lugar. Lo cual, explorarlo, te dice mucho de la persona; y no solo eso, es como sentir un poco la vida de dicha persona.
Como "¿Se sentará en el sofá cuando llega cansada del día?" o "A mí también me daba directamente a mi escritorio".
También la reflexión de al final, como el atardecer se acerca, es como si estuvieras empacando y despidiéndote de ese lugar; fue una bonita experiencia.