A la pobre Nica me dan ganas de darle un abrazo... (y a quien está detrás del juego también!) .
Frustrante como la vida misma en este tipo de trabajos. Los diálogos muy divertidos, el ejército de clientes persiguiendo a la pobre Nica y las escapadas al baño (cotizadas, por supuesto) mientras se organiza el viaje han sido experiencias muy divertidas (y reales).
Me ha gustado mucho que haya pasado por el "blog" para informarse, ¡seguro que se lo pasa genial en sus vacaciones en Girona! ♥